L'Antre

lantre

 

     Existen lugares de paso que no pueden escapar a su desmesurada irrelevancia y otros lugares, que por el contrario, llegan a convertirse en lugares de paso por su excelente concentración de atractivos. La Bahía de Vizcaya se encuentra en este segundo grupo, y es que a pesar de existir otros caminos para dirigirse al país vecino, no conozco otro por el que merezca tanto la pena desviarse unas horas. Exquisitos y elegantes asentamientos de costa en un territorio mestizo alrededor de una frontera que hace tiempo que empezó a difuminarse. Gente abrigada en los paseos, el viento del Cantábrico, barras de madera oscura y salones recogidos de luz tenue. Al final del día: tranquilidad, clase y algo de vino.

     Entre San Juan de Luz y Biarrtiz, a todas luces mas populares, se encuentra Bidart, un pueblo de casas blancas y techos rojos que se distribuyen a lo largo de una inclinada calle principal. Y al final de esa calle, lo que a primera vista parece un bistró francés a juego con los techos del lugar y que recoge apenas nueve mesas de madera. L’antre. El restaurante de Luke Dolphin, el australiano al frente de este comedor tan ecléctico como hipster.

     Una carta, tanto de vinos como de comida, que queda plasmada cada día en unas cuantas pizarras distribuidas entre paredes y esquinas del local. En ella, una variada selección de vinos franceses y algún español a precios comedidos, y una interesante y sugerente lista de platos; una oferta basada en productos clásicos y reconocibles de la despensa vasco-francesa sobre los que se dejan ver numerosos elementos vegetales y acertados acentos sápidos a través de especias y fondos, siendo cítricos y picantes los más recurrentes.

     Tierno y delicioso lomo bajo de ternera como principal, aderezado con rábano, pimienta roja, aceitunas negras y menta. Un producto de primera, cocinado con precisión, que es llevado a los extremos del sabor a base de picantes y aromas. Una cocina atrevida que no tiene problemas en “pervertir” grandes piezas en pos de sabores propios y marcados. Igualmente disfrutable el Foie gras a la brasa con salsa Szechuan y hojas de mostaza, que muestra un sabroso equilibrio entre la grasa animal y la frescura vegetal. Una presencia vegetal que se repite en varios platos a modo de seña de identidad, como en el sashimi de corvina con hinojo. El apartado de postres no se deja al azar, tuve la ocasión de disfrutar de un acertado helado de malta acompañado de avellanas garrapiñadas, chocolate negro y cerezas; interesante combinación de sabores y texturas.

     L’Antre, no solo un lugar de paso entre los dos países si no un destino a incluir en las rutas gastronómicas por la región.

 

Dirección:

avenue de la, 6 Avenue de la Grande Plage, 64210 Bidart, Francia