Tuk tuk

tuk tuk

     Un repertorio de streetfood asiático en formato de cadena occidental que coloniza Madrid a golpe de baos y curry. Recetas del sudeste asiático que abren la oferta de una cocina vecina (continentalmente hablando) que hasta hace poco colonizaban chinos y japos. Tuk tuk ocupa un espacio poco explorado, aquel que queda fuera de las pizzas y hamburguesas en lo que a comida rápida, viajera y económica se refiere. Un proyecto que ha encontrado huecos inverosímiles entre el asfixiante tráfico que congestiona la urbe gastronómica. Debe ser que todavía quedan algunos. Y en esos huecos, y a la velocidad que la actualidad exige, una oferta eficiente y apta para todos los bolsillos se ha convertido ya en un servicio imprescindible para un gran número de madrileños.

     Noodles, sopas, brochetas y diferentes combinaciones de ingredientes sobre boles de arroz componen la oferta principal. Sin embargo, la estrella viene de la mano de un producto de enorme éxito en los últimos tiempos, los baos. Mucho se ha extendido el bao por nuestras calles, en diferentes formatos y con multitud de ingredientes, pero pocos o ninguno he probado del nivel del que actualmente sirven en Tuk tuk. El pan de base es de un formato mayor al habitual, sin perder su característica esponjosidad, y sirve de abrigo a un conjunto de ingrediente vegetales que acompañan a un cerdo deshilachado lleno de sabor y jugosidad. Unos bocados más que notables que encuentran notas refrescantes gracias al punto que aporta el cilantro. Un plato urbano, sabroso y acertado que ejemplifica lo mejor que este restaurante puede dar de sí.

     Entre las sopas destaca una contundente, y en algún momento algo densa, Malay curry Laksa. Una sopa de curry y leche de coco a base de noodles, gambas, pollo y tofu. Este plato hará las delicias de los amantes del picante hindú y se convertirá en una prueba de fuego para los paladares sensibles. En el apartado de los arroces un sorprendente Bicol Express, a partir de chiles, leche de coco, camarones, cebolla, cerdo y ajo. Un plato lleno de contrastes que escapa de las categorías más clásicas entre las que nuestros paladares suelen encasillar la comida.

     Y como en la ciudad no hay tiempo que perder, y las cosas es mejor hacerlas bien o no hacerlas, los postres carecen de representación en este restaurante. Tuk tuk es una propuesta que bien merece una visita, especialmente para los amantes del continente asiático. Muchos quedan enganchados de manera permanente. Un fenómeno que sigue creando verdaderos devotos a su paso y ampliando su catálogo de locales en la capital. Platos para compartir, un formato informal a la vez que divertido y una relación calidad-precio más que atractiva, éxito garantizado. Y es que Tuk tuk, además de las bondades gastronómicas que ofrece a cualquier curioso, quizás sea uno de los mejores remedios para los nostálgicos de sus paseos en mototaxi y con mochila al hombro por las lejanas tierras de Oriente.

 

Dirección:

Calle de Alcalá, 167, 28009 Madrid