La Casa Tomada

La Casa Tomada

     “Nos gustaba la casa porque aparte de espaciosa y antigua (hoy que las casas antiguas sucumben a la más ventajosa liquidación de sus materiales) guardaba los recuerdos de nuestros bisabuelos, el abuelo paterno, nuestros padres y toda la infancia.”

 

     De esta manera comienza el cuento homónimo recogido en el Bestiario de Julio Cortázar de 1951 y muchos de estos elementos están presentes en La Casa Tomada que aterriza en Madrid directamente desde Venezuela. De un pequeño pueblo, de dos hermanos, de una casa familiar y de todo lo que había a su alrededor y en torno a la comida que en ese lugar se servía. Aquí, tras deshacer las maletas y refundar una vieja casa con muchas y buenas intenciones, quizás más de las materialmente realizables, abre sus puertas una propuesta urbana y original con una agradecida distancia respecto a lo que las aperturas gastronómicas nos suelen ofrecer últimamente.

     Platos para compartir y bocadillos para dejar KO a cualquier estómago refinado construidos desde la combinación de un gran numero de ingredientes en los que predominan sabores americanos. Principalmente de las calles de Venezuela pero también se nota la influencia yanqui. De las paradas de autobuses, del día a día, del puesto de la esquina. Entre lo de compartir destaca un calórico Chili Cheese Fries que es una comida entera en sí mismo y en el que ingredientes humildes y de sabores marcados resultan en una agradecida combinación, una especie de nachos con jalapeños sin nachos pero con patatas, sobre los que se añade un huevo frito, queso, beicon, cebolla picada y perejil.

     Los bocadillos vienen con el hierro de la casa, en este caso dos llaves enfrentadas como etiqueta de autor grabada a fuego sobre el pan. Roast beef, pollo o salchichas son algunos de los protagonistas de un repertorio de grandes bocadillos, tanto por el tamaño como por su calidad, con sabores intensos y reconocibles enfocados a paladares sin reparos. Entre los hits del streetfood que llegan directos desde Venezuela es necesario probar el perrito con todo. Perrito caliente de grandes proporciones acompañado por patatas fritas, zanahoria, repollo, cilantro, queso rallado y aguacate. El conjunto se mantiene equilibrado entre los elementos más grasos y los ingredientes verdes que acompañan y mitigan la posible pesadez del plato.

     Unas patatas soufflé y una muy original selección de cervezas artesanas que van más allá de las etiquetas habitualmente distribuidas dan muestras de unos complementos de buen nivel que hacen aún más atractiva la propuesta. El gusto por los detalles y las cosas bien hechas se refleja en una sala decorada con mimo y vestida por ilustraciones y cuadros a caballo entre la colección privada de José Antonio, el cocinero, y un catálogo en permanente rotación de lienzos y papeles para vender. Proveedores locales, un servicio atento con el cliente y un precio muy comedido sólo vienen a sumar valor a una propuesta informal pero cuidada en la que muchos empezarán a reconocerse como en su propia casa.

 

Dirección:

c/ San Lorenzo 9, 28004, Madrid.