Goiko Grill

Goiko grill

            Hace meses escribimos sobre hamburguesas, las de Madrid y según nosotros las mejores, o eso creíamos. Dejamos fuera a Goiko Grill y no de manera deliberada, pues no fue hasta hace pocos meses cuando en una cena con gente del mundillo recibimos el chivatazo – Psst… Goiko Grill, corto y cambio. Fallo nuestro, lo reconocemos. No tardamos en ir a probar la clandestina filtración. El resultado no pudo ser más satisfactorio, completamente acorde con las expectativas generadas.

            Y es que el boca a boca ha hecho de Goiko Grill un negocio rentable que ha tenido en 2014 un año de gran crecimiento con la apertura de nuevos locales. Unos locales que llena fin de semana tras fin de semana sus contadas mesas.

            La hamburguesa no es una elaboración compleja pero no hay que subestimar la dificultad de encontrar una realmente buena. En Madrid hay mucha oferta pero son pocas las realmente reseñables. Trozo de carne sabroso y contundente, me gusta llamarle trozo, le da un aire más salvaje; queso Cheddar derretido hasta encontrar el punto exacto que tan poco frecuente es, y un pan suave al que muchos llamarían artesano pero prefiero llamarle simplemente un buen pan de hamburguesa. Parece que al final los expertos han encontrado la ansiada fórmula para elaborar pan de hamburguesa sin sésamo, aplauso para ellos.

            Si tuviera que ponerle un único pero sería la guarnición de patatas, con corte grueso y la piel todavía reconocible, al estilo patatas Vips pero salvando las distancias; no soy de este tipo de patatas, las prefiero finas y crujientes, pero es un tema personal y aquí hablamos de hamburguesas. No voy a negar que una guarnición de patatas es algo extremadamente agradecido como acompañamiento, pero el nivel de su hamburguesa compensa con creces las posibles discrepancias en el corte de las patatas que puedan existir.

            Buenos entrantes, destacables son los aros de cebolla con su crujiente corteza, su buen tamaño sin llegar al exceso y una salsa que invita a comerlos de forma compulsiva. El local cómodo y agradable sin caer en decoraciones estrafalarias demuestra que a los devoradores de hamburguesas la decoración nos importa lo justo cuando hay una buena hamburguesa de por medio. Servicio atento y eficiente que no desmerece el nivel global de la hamburguesería. Jarras de cerveza bien tiradas cierran el circulo de una propuesta honesta y efectiva que debe ser referencia en el fondo de armario de todo amante del americano manjar.

 

Dirección:

c/ María de Molina 16, 28006, Madrid.

c/ Conde de Peñalver 41, 28006, Madrid.

c/ General Perón 16, 28020, Madrid.

Glorieta de Bilbao 3, 28004, Madrid.

c/ Princesa 26, 28008, Madrid.

c/ Santa Engracia 157, 28003, Madrid.