O´clock

O´clock

   Menú gastrolíquido reza en una de las dos cartas con las que nos obsequian al sentarnos tras habernos servido un diminuto y a la vez agradable vaso de agua en una jarra de ¿bronce?. Detrás de la barra, una barba variopinta y un peinado engominado hasta el último rincón. Camisas blancas, pantalones de pitillo y sofás acolchados, todo muy acolchado, no sólo los sofás. ¿Y en la mesa qué?. ¿Tú que quieres? Es difícil que lo sepas, pues lo que aquí se hace no tiene nada que ver con el resto de coctelerías a las que hayas ido. Aquí los cuatro o cinco o quizás seis, cócteles que te has aprendido de memoria para quedar bien en las citas con desconocidos o chicas del trabajo ya no valen, pero da igual, y te da igual por que aquí, todo esta delicioso, y todo es nuevo, y la próxima vez que te acerques también será nuevo, y así sucesivamente. Y la razón es, que aquí, si, aquí, ese tipo con barba extraña, prisa, y serio casi siempre, se llama Narciso Bermejo y le gusta investigar y le gusta innovar, y aunque creas que sólo son cócteles, no, no sólo son cócteles.